Tocino de infierno

nutriciónLos que ya estáis acostumbrados a mi persona bien sabéis, a estas alturas, que uno de los rasgos que me caracterizan, por no decir el que más, es la desmedida curiosidad que siento por todo. ¡ESE TODO, ACLARO, NO INCLUYE LA INTRAHISTORIA DEL VECINO DE ENFRENTE!nutrición

Movida, pues, por tan tremendo acicate, me he matriculado en el grado de Dietética y Nutrición que imparte una universidad online. Empiezo el próximo octubre. Para calentar motores me he puesto a investigar por mi cuenta una parte del temario. Os informo que de aquí a unos años, en un futuro no muy lejano, comeremos insectos y gusanos a punta de pala. No es ninguna novedad, pues ya han llegado a algunos supermercados. Los tenéis en Carrefour. nutrición¿Os dan asco estos bichos? No sé por qué. De niña, comí un montón de caracoles terrestres, con ajo y perejil, muy típicos donde nací. ¿Es acaso un caracol menos asqueroso que cualquier gusano? ¿O que una gamba? ¿Que  las ancas de una rana? Quitadle el caparazón y miradle bien los cuernos, a ver qué cara se os queda. Los ascos son culturales. Para comerse cualquier cosa solo hace falta ser de un determinado país y/o tener más hambre que el perro de un ciego.nutrición

nutriciónAllá por los años 70, cuando ocurrió la tragedia de los Andes, yo, que era aún muy pequeña, jamás pude entender el revuelo que se armó porque los supervivientes se habían comido los cadáveres de sus compañeros. YO HABRÍA HECHO LO MISMO. ¿Qué importancia tiene esto? El hambre es siempre razón suficiente.  Ninguno de nosotros, en esta sociedad opulenta,  la hemos experimentado realmente. En condiciones extremas cualquier persona normal se comería a su padre con tal de sobrevivir. nutriciónOtra cosa diferente sería matar a un vivo para zampárselo. Quizás ahí, ya dudaría, pero todo depende. Si es un fulano completamente desconocido y encima me cae mal, no descartaría que le tendiera una trampa y lo asara en una hoguera. No  puedo saber a priori, en condiciones idóneas, a un paso de mi nevera, lo que llevada a una situación límite sería capaz de hacer. Podría ponerme muy digna, muy ética, muy humana, toda una Santa Teresa impartiendo moralinas, pero os estaría mintiendo.nutrición

nutriciónVuelvo al tema: id haciéndoos esos cuerpos que vienen las galletas hechas con harina de grillo. La industria alimentaria, que tanto piensa en nosotros los consumidores, tratará de hacernos pasar cientos de bichos inmundos de la mejor manera posible. Y hará lo que siempre hace para asegurarse las ventas: disimular muy arteramente la materia prima camuflando su forma primigenia con otra que nos agrada y, por supuesto, añadirle toneladas de su ingrediente favorito: EL AZÚCAR, bajo sus múltiples nombres. Porque el azúcar tiene más nombres que Jesucristo en toda la Biblia. Es el topo de la alimentación occidental moderna, siempre encabezando las etiquetas de los productos ultraprocesados.nutrición

Comerse un grillo así, tal cual, a palo seco, con sus patas, su alas, sus antenas… eso es para campeones. Y menos si conoces la historia de Pinocho. Pero si nos los presentan triturados y horneados con forma de galletitas…entonces lo mismo cuela. ¿Nutella de cucarachas? ¿por qué no? Me lo acabo de inventar, pero es completamente posible. Quiches de saltamontes, empanadillas de arañas, caviar de mariquitas…nutrición

nutriciónnutriciónY para los más osados os traigo TOCINO DE INFIERNO: un original dulce elaborado con avispas gigantes asiáticas, las cuales, cuando están vivas, poseen un veneno tan potente que disuelve los tejidos.

¡Buen provecho!

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