Quiero ser perfecta pero no puedo, luego sufro

Así quería llamar yo a este sitio web mío, porque clava el espíritu que subyace en todos mis posts. Enseguida comprendí que era un nombre demasiado largo. Los nombres demasiado largos son molestos. Yo, que no soporto a la gente cuya suma de nombres y apellidos rellena fácilmente un folio por ambas caras (los hay que a un nombre compuesto enlazan dos apellidos unidos por un guión mediante preposiciones y artículos, pongamos por ejemplo: María Eugenia Elvira Martínez-Prieto de la Riva-Monachil) no iba a incurrir en el mismo error.perfecta

Así fue como nació Desorbitada.com, nombre que se me ocurrió de repente, sin pensar siquiera, pues es corto y contundente, como deben ser los nombres que deben ser recordados.

Sí, este afán de perfección me tiene frita. No lo puedo remediar. No es que yo me levante cada mañana y me susurre en mi propia oreja: Desorbitada, tienes que ser PERFECTA, no es eso. Es un sentimiento que me acompaña desde niña. Como un reto personal que yo misma me impongo y que, si no supero, me causa gran frustración y pesar.

Mi anhelo de perfección solo atañe a lo mundano. De llevarlo al terreno del espíritu sería la nueva Teresa de Jesús. No doy para tanto. Bastante tengo con ceñirme a lo concreto. Me pongo tantas metas diarias que a duras penas llego a cumplir la mitad. No soy superwoman y, aunque sea poco, he de dormir. ¡Si tan solo pudiera mi cuerpo resistir sin pegar ojo! Aprovecharía esas horas de sueño inservibles para hacer esto, lo otro y lo de más allá.perfecta

¿Por qué esta incesante actividad sin principio ni fin? Lo ignoro. Solo sé que cinco minutos de reloj bien aprovechados dan para mucho. Haced la prueba. No vale calcular el tiempo de memoria. Cronometradlos.

Otro nombre que barajé para mi blog fue el de “Ramona se viste de seda”. Soy seguidora (discontinua) de algunas blogueras que hablan de belleza y moda, como Rosanna Gil (Moda a mi modo) y Belén Canalejo (Balamoda).blog0057 Yo quería ser como ellas, ¡qué bien lo hacen! De ahí el nombrecito. Yo soy Ramona (o sea, la mona del dios egipcio Ra, ese con cabeza de halcón, corona de plumas, disco solar y dos serpientes en la frente) y lo de “se viste de seda” es obvio, va por el refrán popular.

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Por mucho que me esfuerce en hacer lo mismo que ellas no me sale igual. Así pues, he de seguir mi propio camino. Y eso he hecho. Quiero ser aclamada por mi propio público: SEGUIDORES DESORBITADOS, totalmente fuera de órbita. Todos para mí.blog0058

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