Buscando androide desesperadamente

androide¿No sería maravilloso? Que un robot con apariencia humana me limpiara la casa de cabo a rabo. Un C-3PO que acabara de un plumazo con el círculo vicioso de “mujer de la limpieza de carne y hueso viene a tu casa, dura dos días, limpia lo que ve la suegra y te deja tirada sin saber tú el motivo, con lo que vuelta a empezar”. Callejón sin salida, misma historia interminable, el día de la marmota en versión fámula.

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La maldición de las mucamas: ese es mi sino. Limpiar, como cualquier otra actividad, sea física o intelectual, requiere de unos conocimientos y de un esfuerzo. ¿O es que pensáis que limpiar bien lo puede hacer cualquiera? ESTÁIS MUY EQUIVOCADOS. ¡Cómo detesto a la gente que tiende a infravalorar una tarea por juzgarla de poca monta! El que oposita a abogado del Estado le gustará tener la mesa limpia y sus útiles de estudio impecables y en su sitio. Comer, comerá, supongo, en algún momento del día, y querrá sus platos limpios y la vitro sin ningún resto incrustado, ¿no? Y el inodoro lo querrá impoluto, libre de heces u orines ¿verdad?

androideMe veo obligada a parafrasear a mi amado RAPHAEL (aunque también la canta “LA MÁS GRANDE”) cambiando un poco las líneas de la canción (poned vosotros la música):

“COMO YO HE LIMPIADO, COMO YO HE LIMPIADO, CONVÉNCETE, CONVÉNCETE,

NADIE LIMPIARÁ, NADIE LIMPIARÁ, NADIE PORQUE YOOOOOO, YO LIMPIO CON LA FUERZA DE LOS MARES, YO,

YO LIMPIO CON EL ÍMPETU DEL VIENTO, YO,

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YO LIMPIO EN LA DISTANCIA Y EN EL TIEMPO, YO,

YO LIMPIO CON MI ALMA Y CON MI SANGRE…”

Aclarado este punto, que solo uno mismo limpia su casa con el mayor esmero y minuciosidad, paso a defender mi tesis: cuando no se tiene tiempo o/ni salud para acometer una limpieza en condiciones del entorno que nos rodea y, además, se es un obseso/a total de la limpieza y el orden, no hay más remedio que recurrir a terceras personas, mal que nos pese. Eso nos hace dependientes de unos seres humanos que no conocemos de nada, que entran en nuestros hogares y a los que, pese a tratar con el debido respeto y consideración, pagarles el dinero que nos piden y exigir de ellos únicamente la parte que les corresponde en estos tratos, generalmente, verbales, nunca sabes realmente qué pasa por sus cabezas, ni cuándo van a darte la patada en el culo. En cuestión de media hora te mandan un whatsapp diciendo que no van más a tu casa. Y así una y otra vez. ¡Qué razón tenía el señor Nietzsche con ese eterno retorno! Me apuesto el cuello a que ideó esta teoría cuando acababa de plantarlo su chacha. ¡Y con razón! Si hubiera tenido que hacerse él la cama, fregar los platos, quitar el polvo y lavar su ropa, no hubiera podido parir lo de la muerte de Dios y su superhombre. ¡Con la de tiempo que quitan los quehaceres del hogar! Demuestro así que tras un gran hombre, hay siempre una gran mujer…DE LA LIMPIEZA.androide

androideNecesito, anhelo, demando, exijo, ruego…que se comercialice un androide que se alegre enormemente de resultar útil limpiando mi casa. Yo le daría las órdenes oportunas. Se las teclearía en el ordenador integrado en su espalda, justo en el sitio donde las muñecas antiguas llevaban el mecanismo de pilas. Uno más de la familia sería nuestro amigo Andrew, el hombre bicentenario, con una dicción perfecta, modales intachables y vastísima cultura. Se podrían chupar los muebles, de lo limpios que estarían. El sueño de todo maniático. ¡SIN ROMPER NADA!androide

He nacido demasiado pronto. Quiero volver al futuro.

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